Certificado de Regalo

El regalo que deja elegir


Hay regalos que no se pueden elegir por alguien más: un mineral le llama a quien lo va a llevar. El certificado regala esa puerta: tú das el gesto, y su corazón elige la pieza.

Así funciona

Tres pasos, sin envolturas.

  1. Eliges el monto del certificado: hay nueve, desde $500 hasta $10,000.
  2. Llega en formato digital, listo para compartir: ideal para un regalo de última hora o para alguien que está lejos.
  3. Esa persona lo usa al pagar en mamapachita.com, cuando su pieza la encuentre. Si la pieza cuesta más que el certificado, solo se paga la diferencia; y si cuesta menos, el saldo restante queda guardado en el mismo certificado para otra ocasión.

Los montos

Nueve puertas, del gesto pequeño al grande.

$500 · $750 · $1,000 · $1,500 · $2,000 · $3,000 · $4,000 · $5,000 · $10,000

Regalar un certificado

Para quien lo recibe

El certificado tiene un año entero por delante: la tienda queda abierta para que esa persona recorra los minerales con calma y espere a que uno detenga su mirada. Así nace cada pieza de esta casa: de un llamado, no de un apuro.

Los términos

El uso del certificado digital de regalo constituye la aceptación de estos términos.

  • Primero: Por ningún motivo y bajo ninguna circunstancia el saldo del certificado de regalo podrá ser canjeado por dinero en efectivo, ni podrá ser abonado a ninguna cuenta de crédito.
  • Segundo: El saldo de este certificado de regalo únicamente podrá ser utilizado para la adquisición de bienes y/o servicios de mamapachita.com.
  • Tercero: El saldo del certificado de regalo corresponde al monto elegido al comprarlo, del que se dejará constancia en la confirmación de la compra.
  • Cuarto: El saldo de este certificado de regalo podrá utilizarse durante el plazo de 12 meses contados a partir de la fecha de compra.
  • Quinto: Aclaraciones y atención por WhatsApp al +52 811 599 5392 (se abre en una pestaña nueva) y al correo hola@mamapachita.com.

Ver la tienda

El mejor regalo no decide por nadie: abre la puerta.

Si un mineral te llama, escucha a tu corazón.

Con cariño, Mamapachita