La casa por dentro

La Casa, cuarto por cuarto

Mamapachita no es una tienda con páginas: es una casa con cuartos. Aquí están todos, con la puerta abierta. Para pasear sin prisa.

Para escuchar

Que un mineral te llame

El principio de todo: antes de elegir, escuchar.

  • El Oráculo

    Deja que un mineral te llame: un ritual breve que escucha cómo estás hoy y te acerca al maestro que resuena contigo.

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  • Los maestros de la casa

    El índice de los 118 minerales: cada uno con su voz, su historia y las piezas que lo llevan.

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  • La Biblioteca de los Minerales

    Once guías para conocer a fondo a los maestros mayores. Se leen o se escuchan, a tu ritmo.

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  • Si es tu primer mineral

    La bienvenida, sin jerga: qué sentir, qué esperar y cómo dejar que llegue el primero.

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Para practicar

Los Códigos y los mantras

La práctica diaria, con la casa llevando la cuenta contigo.

  • El Portal de los Códigos Sagrados

    Qué son los Códigos Sagrados de Agesta y cómo se practican, con el código del día esperándote.

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  • El contador de Códigos Sagrados

    Activa el tuyo, cuenta por cuenta: las 45 repeticiones sin perder el hilo.

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  • El japa mala digital

    Las 108 vueltas sin perder la cuenta, con el mantra del día recibiéndote.

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  • La Sala de práctica

    Un lugar para volver cada día: tu práctica te espera donde la dejaste.

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  • Respira

    Una respiración guiada de 60 segundos. A veces es todo lo que hace falta.

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  • Mi práctica

    Tus minerales y tus Códigos, guardados en tu navegador. La casa te reconoce cuando vuelves.

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Para crear

Tu pieza, a tu medida

De tus manos a las nuestras, y de vuelta.

  • El Taller

    Compón tu propia mezcla, cuenta por cuenta: eliges los minerales, la talla y la intención, y miras tu pieza formarse contigo.

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  • La guía de tallas

    Tu medida, tu sensación: cómo saber cuál es la tuya sin adivinar.

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Para acompañar

La vida con tu pieza

La casa también está para los otros momentos.

  • El cuidado de tu mineral

    La limpia de la casa, en gestos cálidos, para que tu pieza descanse y vuelva clara.

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  • El Cuarto de la Ausencia

    Cuando una pieza acompaña una despedida. Un cuarto en penumbra, para entrar despacio.

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  • Regalar

    El camino sereno cuando no conoces la talla: tres puertas y el gesto de bendecir.

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