Pulsera Mix de Minerales Azules (6-8 mm)
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Pulsera Mix de Minerales Azules (6-8 mm)

Precio de venta$ 599.00 MXN Precio normal$ 699.00 MXN
Size:13 cm

¿Cómo elegir mi talla de pulsera?

  1. Usa una cinta métrica o, si no tienes una, un hilo, listón o tira de papel.
  2. Rodea la parte más angosta de tu muñeca, ajustando el material a ras de piel (sin apretar ni dejarlo suelto).
  3. Si usaste hilo, listón o papel, marca el punto donde se encuentra el extremo y mide esa longitud con una regla.
  4. Según tu preferencia de ajuste:
    • Ajuste justo: Agrega 0.5 cm a la medida de tu muñeca.
    • Ajuste normal: Agrega 1 cm a la medida de tu muñeca.

Ahora ya tienes la medida perfecta para elegir la talla de tu pulsera. Las tallas van de 13 a 20 cm, aumentando de 1 cm en 1 cm.

 

Pulsera elástica de minerales azules que combina Aguamarina, Lapislázuli, Apatita Azul, Larimar, Perla Negra y Piedra Luna. Las cuentas alternan formas lisas y facetadas en tamaños de 6 y 8 mm.

AGUAMARINA

1. Nodo: 5º Chakra (Garganta) + 6º Chakra (Tercer Ojo)
Interfaz entre visión interna y expresión externa

2. Giro: Agua
Movimiento de flujo limpio y descendente. Clarifica desde la vibración del habla y la mente.

3. Geometría: Lámina Azul de Flotación
Superficie acuática que refleja el cielo. Velo translúcido que ordena sin tensión.

4. Constante: φ (Phi)
Proporción armónica del verbo. Arco de resonancia entre pensamiento y palabra.

5. Funcionalidad:
Canaliza claridad emocional y expresión serena. Estabiliza la voz interior y externa, permitiendo comunicar con firmeza suave, sin agresión ni dilución.

6. Carga de Sombra:
Represión por sobrecontrol. Puede inducir a evitar conflicto o no decir lo esencial por mantener “paz superficial”.

7. Reintegración:

• Apatita Azul (claridad verbal)

• Turmalina Negra (límite energético)

• Prehnita (escucha intuitiva)

• Respiración fluida (inhalar desde el corazón hacia la garganta, exhalar por la boca con suavidad líquida)

• Práctica: escribir sin juicio lo que no se ha dicho aún y luego leerlo en voz baja

• Visualización: velo acuático translúcido descendiendo de la mente al pecho, armonizando pensamiento y sentir

🌌 Lapislázuli: Sabiduría, Verdad, Comunicación Divina, Protección, Intuición / Chakras: Garganta (5.º), Tercer Ojo (6.º) / Elementos: Aire, Agua

El Lapislázuli, con su azul profundo salpicado de motas doradas de pirita como estrellas brillando en el firmamento nocturno, ha sido venerado durante más de 7,000 años como la "Piedra de los Dioses" por civilizaciones que reconocían en ella un fragmento del cielo caído a la tierra.

Extraído desde tiempos neolíticos de las remotas montañas de Badakhshan en Afganistán, esta roca metamórfica compuesta por lazurita, calcita y pirita viajó por las antiguas rutas caravaneras hasta adornar las máscaras funerarias de faraones egipcios y los sellos reales de reyes sumerios, tejiendo una historia donde lo sagrado y lo terrenal se entrelazan en azul ultramar. Su nombre combina el latín "lapis" (piedra) con el persa "lazhward" (azul), raíz de la cual deriva la palabra misma para el color azul en múltiples lenguas, testimonio de cómo esta gema dio nombre al tono celestial que la define.

Profundamente conectado con el Chakra de la Garganta, el Lapislázuli desbloquea la expresión auténtica de la verdad interior, disolviendo los miedos que silencian nuestra voz y permitiendo que las palabras fluyan con claridad cristalina desde el corazón. Su resonancia con el Chakra del Tercer Ojo abre portales hacia la sabiduría ancestral, activando la visión interior y facilitando el acceso a planos de conciencia elevada donde la intuición florece como luz en la oscuridad.

Como puente entre los elementos Aire y Agua, armoniza el intelecto con la profundidad emocional, permitiendo que el pensamiento claro navegue por las aguas del subconsciente sin perderse en sus corrientes. Durante la meditación, sostenerlo sobre el entrecejo induce estados de contemplación profunda donde emergen visiones y la mente se aquieta como un lago en calma bajo el cielo estrellado.

Como escudo protector milenario, crea una barrera energética que transmuta las influencias negativas del entorno, manteniendo al portador en una vibración de verdad y dignidad inquebrantables.

En prácticas de sanación holística se emplea para aliviar dolores de cabeza y armonizar la garganta, mientras su vibración azul profunda calma la ansiedad y disipa la confusión mental.

El Lapislázuli nos enseña que, como el pigmento ultramar que durante siglos valió más que el oro y dio vida a los mantos celestiales en las obras maestras del Renacimiento, nuestra verdad interior tiene un valor incalculable cuando aprendemos a expresarla, recordándonos que cada uno de nosotros porta en su garganta las palabras sagradas capaces de pintar nuevos horizontes y que la sabiduría más profunda surge cuando unimos la claridad del cielo con la profundidad del océano en nuestra comunicación con el mundo.

APATITA AZUL

1. Nodo: 5º Chakra (Garganta) + 6º Chakra (Tercer Ojo)
Puente entre pensamiento claro y palabra directa

2. Giro: Aire
Movimiento lineal-ascendente. Estimula sin dispersar; ordena sin comprimir.

3. Geometría: Prisma Azul Celeste
Canal recto de vibración aguda. Pilar de pensamiento expresado sin distorsión.

4. Constante: 1.732 (√3)
Valor de impulso mental armónico. Triángulo de alineación entre mente, palabra y propósito.

5. Funcionalidad:
Afina el pensamiento verbal, mejora la expresión clara, conecta ideas con comunicación eficaz. Apto para maestros, escritores, canalizadores, terapeutas del lenguaje o en procesos donde la mente necesita fluir sin rigidez.

6. Carga de Sombra:
Intelectualización emocional. Puede producir exceso de análisis o hablar desde la cabeza sin conexión afectiva si no se integra el corazón.

7. Reintegración:

• Amazonita (ternura expresiva)

• Cuarzo Rosa (puente con el corazón)

• Cianita Azul (flujo emocional desbloqueado)

• Respiración lineal-ascendente (inhalar desde el vientre hasta la coronilla, exhalar por la boca trazando una línea azul clara)

• Práctica escrita: redactar una idea o visión que deseas comunicar con mayor claridad

• Visualización: prisma celeste atravesando la garganta como canal de expresión mental-lúcida sin distorsión

🌊 Larimar: Serenidad, Comunicación, Paz, Equilibrio, Claridad / Chakras: Garganta (5.º), Corazón (4.º), Tercer Ojo (6.º) / Elementos: Agua, Aire, Tierra, Fuego

El Larimar, con su azul celestial atravesado por vetas blancas que danzan como espuma de mar sobre las costas del Caribe, es una variedad única de pectolita cuyo color turquesa proviene de trazas de cobre que se entrelazaron en su estructura cristalina durante milenios de gestación volcánica.

Descubierto oficialmente en 1974 por Miguel Méndez en las montañas de Barahona, República Dominicana, quien lo bautizó fusionando el nombre de su hija Larissa con "mar", esta gema había sido ya entrevista en 1916 por un sacerdote español, permaneciendo oculta hasta que el destino quiso revelarla al mundo moderno. Exclusiva de un único yacimiento en Los Chupaderos, donde antiguos flujos volcánicos crearon las condiciones irrepetibles para su formación, el Larimar es conocido como la "Piedra de la Atlántida" por quienes ven en ella el cumplimiento de la profecía de Edgar Cayce sobre una gema azul caribeña portadora de sabiduría ancestral.

Profundamente conectado con el Chakra de la Garganta, el Larimar disuelve los bloqueos que impiden la expresión auténtica del ser, liberando la voz interior para comunicar verdades personales con la fluidez serena de las aguas tropicales que evoca. Su resonancia con el Chakra del Corazón establece puentes entre sentir y expresar, permitiendo que las emociones fluyan en palabras cargadas de compasión y claridad, mientras calma las aguas turbulentas del dolor emocional con su vibración oceánica constante. Al activar el Tercer Ojo, facilita estados de percepción expandida donde la intuición emerge de la consciencia, revelando mensajes del alma que aguardaban ser descifrados.

Como piedra que encarna los cuatro elementos en perfecta armonía, el Larimar manifiesta el Agua en su apariencia y energía calmante, el Aire en sus tonos celestes que elevan el espíritu, la Tierra en su origen mineral que proporciona estabilidad, y el Fuego en su génesis volcánica que aporta transformación serena.

Durante la meditación, contemplar sus patrones únicos induce un estado similar a flotar en aguas cristalinas del Caribe, donde las preocupaciones se disuelven como sal en el océano y emerge una paz profunda que reconcilia mente, corazón y espíritu.

Como escudo protector de vibración suave pero inquebrantable, crea un campo áurico que transmuta el estrés y la negatividad del entorno en ondas de tranquilidad, siendo especialmente valorado por quienes buscan mantener la calma en medio de las tormentas emocionales de la vida moderna.

En prácticas holísticas se emplea para facilitar la comunicación sincera, disipar ansiedades arraigadas y reconectar con la alegría natural del niño interior que sabe expresarse sin máscaras ni temores.

El Larimar nos enseña que, como las olas que acarician eternamente la orilla sin perder su esencia, podemos fluir con los cambios de la vida manteniendo nuestra paz interior intacta, recordándonos que la verdadera fuerza reside en la capacidad de permanecer serenos como el mar en calma mientras comunicamos nuestra verdad con la claridad del cielo caribeño reflejado en sus profundidades azules.

Perla Negra: Protección Marina, Equilibrio Emocional, Sabiduría Lunar, Transformación, Misterio / Chakras: Sacro (2.º), Raíz (1.º), Corazón (4.º) / Elementos: Agua, Tierra

La Perla Negra, con su superficie lustrosa que captura destellos iridiscentes de verde esmeralda y azul profundo, es una gema orgánica nacida del abrazo protector de la ostra Pinctada Margaritifera en las cálidas lagunas del Pacífico Sur. Conocida en la Polinesia como Te Ufi y venerada como "las primeras gotas de luz" que el dios Oro entregó a la humanidad, esta joya marina ha tejido su leyenda desde que los navegantes europeos del siglo XVIII quedaron cautivados por su belleza misteriosa en las aguas de Tahití.

Su formación, un acto de alquimia natural donde capas de nácar envuelven pacientemente una irritación durante años, simboliza la capacidad de transformar el dolor en belleza luminosa.

Profundamente conectada con el Chakra Sacro, la Perla Negra actúa como reguladora de las mareas emocionales internas, calmando las aguas turbulentas del alma y permitiendo que las emociones fluyan con la gracia rítmica de las olas. Su resonancia con el Chakra Raíz establece un anclaje seguro en medio de las tormentas vitales, mientras que su influencia sobre el Chakra Corazón abre espacios de compasión profunda nacida de la comprensión de que toda belleza surge de la superación.

Como manifestación del elemento Agua, porta la sabiduría fluida del océano y la receptividad lunar que la gobierna, mientras su conexión con el elemento Tierra le otorga esa cualidad protectora de refugio submarino donde la vida se gesta en silencio.

Durante la meditación, sostenerla invita a sumergirse en las profundidades del inconsciente donde yacen perlas de sabiduría esperando ser descubiertas, facilitando el acceso a memorias emocionales que necesitan ser transmutadas con amor.

Como escudo protector de vibración absorbente, la Perla Negra actúa como guardiana nocturna que envuelve a su portador en un manto de invisibilidad energética, transmutando influencias negativas antes de que toquen el aura.

En prácticas de sanación holística se emplea para estabilizar los ciclos emocionales, fortalecer la intuición y recordar que, como la ostra que crea belleza de la adversidad, poseemos la capacidad innata de transformar nuestras heridas en tesoros.

La Perla Negra nos enseña que en las profundidades oscuras del océano interior nacen las gemas más preciosas, recordándonos que cuando abrazamos tanto la luz como la sombra de nuestra naturaleza emocional, emergemos completos como una luna llena reflejada en aguas tranquilas, portando en nosotros el misterio eterno del mar que nos dio vida.

🌙 Piedra Luna: Intuición, Equilibrio Emocional, Energía Femenina, Protección Nocturna, Amor / Chakras: Corazón (4.º), Tercer Ojo (6.º), Corona (7.º) / Elementos: Agua, Aire

La Piedra Luna, con su misterioso brillo interno blanco-azulado que se desplaza bajo la superficie como luz lunar reflejada en aguas tranquilas, es una variedad de feldespato conocida como adularia cuyo nombre deriva tanto del Monte Adula en los Alpes suizos donde fue redescubierta, como del sánscrito "Chandrakanta mani" que significa "joya de la luz de luna".

Los antiguos romanos creían firmemente que esta gema era producto de rayos lunares solidificados, mientras que en la India se cuenta que se forma absorbiendo la luz de cada luna llena hasta quedar impregnada de su esencia sagrada.

Profundamente conectada con el Chakra del Corazón, la Piedra Luna despierta el amor sincero y la compasión, actuando como bálsamo emocional que disuelve viejas heridas afectivas y permite abrirse a nuevas experiencias del alma con la confianza de quien camina bajo la protección lunar. Su resonancia con el Tercer Ojo activa la intuición dormida y los dones psíquicos latentes, facilitando visiones clarividentes y sueños proféticos que revelan verdades ocultas en las sombras del inconsciente. Al vibrar con el Chakra Corona, establece un puente directo con lo divino femenino, permitiendo que la sabiduría celestial descienda como suave rocío lunar sobre la consciencia despierta.

Como manifestación del elemento Agua, fluye con las mareas emocionales armonizándolas sin represión, mientras su conexión sutil con el elemento Aire aporta claridad mental para comunicar las percepciones intuitivas recibidas.

Durante la meditación, contemplar su adularescencia induce estados de receptividad profunda donde emergen memorias olvidadas y se revelan los ciclos internos que gobiernan nuestra naturaleza emocional.

Como escudo protector nocturno, ha sido llevada por viajeros desde tiempos antiguos para garantizar travesías seguras bajo el manto estrellado, creando una burbuja de luz lunar que ahuyenta peligros y pesadillas.

En prácticas holísticas se emplea para equilibrar ciclos hormonales femeninos, fortalecer la fertilidad y acompañar procesos de transformación emocional con la suavidad de las fases lunares.

La Piedra Luna nos enseña que, como la luna que crece y mengua sin perder su esencia, podemos atravesar todos los ciclos emocionales manteniendo nuestra luz interior intacta, recordándonos que la verdadera magia reside en honrar tanto nuestras sombras como nuestra luminosidad, pues ambas son necesarias para brillar con autenticidad en la danza eterna entre la tierra y el cielo.

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