Turmalina Negra + Obsidiana Plateada + Ónix Negro Mate + Piedra Volcánica + Obsidiana Copo de Nieve + Jaspe Cebra + Hematita + Ojo de Halcón + Labradorita + Jaspe Mapa + Ágata Bambú + Maifanita + Madera Petrificada + Granate + Jaspe Rojo Obscuro + Obsidiana Caoba + Jaspe Picasso + Coral Rojo + Cornalina + Jaspe Rojo + Jaspe Piel de Leopardo + Rodonita Argentina + Rodocrosita + Ópalo Rosa + Morganita + Cuarzo Rosa + Perla Rosa + Piedra Sol + Mokaita Marrón + Ágata Café + Obsidiana Copo de Nieve Café + Cuarzo Ahumado + Pietersita Café + Ojo de Tigre Amarillo + Jaspe Piel de Elefante + Pietersita Amarilla + Pirita + Ámbar + Citrino + Cuarzo Rutilado + Jaspe Crisantemo + Mokaita Amarilla + Jaspe Madera + Ágata Mexicana (Crazy Lace) + Prehnita + Shoushan + Amazonita + Fluorita Verde + Crisoprasa + Variscita + Ágata Árbol + Aventurina Verde + Jade Verde + Turquesa Africana + Zoisita + Malaquita + Unakita + Flogopita + Jaspe Sangre de Dragón + Jaspe Serpentina + Esmeralda en Matriz de Biotita + Jaspe Kambamba + Ojo de Tigre Azul + Iolita + Lapislázuli + Sodalita + Perla Azul + Apatita Azul + Turquesa Peruana + Larimar + Aguamarina + Amatista con Hematita + Ágata Botsuana + Lepidolita + Amatista + Fluorita Morada + Charoita + Perla Negra + Ojo de Tigre Morado + Fosfosiderita + Turmalina Rosa + Kunzita + Jaspe Dálmata + Howlita + Piedra Luna + Ágata Gris + Cuarzo Turmalinado + Lodalita + Cuarzo Transparente + Ágata Blanco y Negro – Corazón puente
Este recorrido doble comienza en los negros y grises que arraigan y protegen —turmalina, obsidianas, ónix, piedra volcánica, jaspe cebra, hematita— para que la energía baje al cuerpo y puedas mirar tu propia sombra con calma. Los rojos y naranjas encienden la sangre, el deseo y el coraje encarnado; los amarillos —piedra sol, citrino, cuarzo rutilado, pirita, ámbar— ordenan la voluntad y dan estructura luminosa a lo que quieres manifestar. En el punto medio del viaje, casi como un latido número cuarenta y cinco, aparece la prehnita: ahí se abren los verdes y el chakra corazón toma el papel de puente vivo entre los dos polos. Aventurina, jade, crisoprasa, turquesa africana, malaquita, unakita, zoisita y esmeralda en matriz recuerdan que sólo desde un corazón presente la fuerza y la luz pueden integrarse sin guerra interna. Más arriba, los azules y violetas —ojos de tigre azul y morado, iolita, lapislázuli, sodalita, apatita, turquesas, larimar, amatistas, fluoritas, charoita— limpian la mente y la voz, afinando la percepción para recibir y sostener información sutil sin perder el centro. Hacia el cierre, perla negra, fosfosiderita, turmalina rosa, kunzita, jaspe dálmata, howlita, piedra luna, ágata gris, cuarzo turmalinado, lodalita y cuarzo transparente suavizan la emoción, clarifican el canal y expanden la conciencia. El ágata blanco y negro recoge todo el viaje y lo resume en una sola imagen: la dualidad se vuelve círculo y es el corazón —representado por la prehnita en medio del recorrido— quien mantiene abrazados ambos extremos. Así, cada práctica con este codificador doble te recuerda que puedes moverte entre luz y oscuridad sin romperte, dejando que tu corazón sea el puente que las integra.





































