Hecha a mano, una por una, con intención.
Collar de 108 cuentas para meditar con tu mantra, vuelta tras vuelta.
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Cada pieza se arma a mano, una por una, con una intención puesta en silencio antes de salir a buscarte.
Material
108 cuentas esféricas lisas de Larvikita de 8 mm + 1 cuenta Gurú de Ágata de 12 mm
Formato
Japa Mala de 108 cuentas · Nailon triple hebra anudado entre cuenta y cuenta · Borla de seda natural · Para meditación y conteo de mantras
Chakras
Raíz (Muladhara) · Tercer Ojo (Ajna) · Estrella de la Tierra (Vasundhara)
Elementos
Tierra · Agua
Propiedades
Meditación Anclada · Escudo de 108 Ciclos · Silencio Saturnino
Larvikita y Ágata naturales · Anudado a mano en México según la tradición · Cada pieza varía en los destellos azul plateado de la Larvikita y en las bandas de la Ágata Gurú
"Hay personas que perciben más de lo que pueden procesar. Captan la tensión en una sala antes de que nadie hable, sienten el agotamiento ajeno como propio y terminan el día sin saber cuánta carga era suya. El problema no es la sensibilidad sino la falta de base donde apoyarla. Ciento ocho cuentas de tormenta guiadas por el sello del silencio."
La Larvikita cristalizó en las profundidades del Rift de Oslo hace casi trescientos millones de años, y muestra destellos azul plateado que solo aparecen al moverla, como relámpagos en roca de tormenta. En la tradición nórdica se la asocia a Thor y Mjölnir porque su aspecto evoca el cielo tormentoso partido por el rayo. La tradición holística la llama Nootrópico Mineral por su vínculo con la claridad cognitiva y Escudo Vikingo de la Mente porque su protección no absorbe la negatividad sino que la desvía. Su vibración conecta la Raíz con el Tercer Ojo: un anclaje profundo que sostiene el cuerpo mientras libera la percepción. Lo que te da raíz es lo que te deja ver.
La cuenta Gurú de Ágata de 12 mm cierra el recorrido como sello del silencio. La Ágata es calcedonia con bandas paralelas que se forman durante miles de años, capa sobre capa de aguas distintas mineralizando la cavidad de una geoda. Esa estratificación lenta es su firma: la pausa que se acumula sin prisa. Aristóteles describió ágatas talladas como amuletos contra tormentas, y la tradición la asocia con el ritmo lento de Saturno, planeta de la disciplina contemplativa. Como Gurú concentra el silencio que las 108 tormentas de Larvikita necesitan para asentarse en lugar de dispersarse.
Juntos los dos minerales crean una herramienta meditativa donde la sensibilidad deja de ser fuga y se vuelve canal sostenido. La diferencia se nota cuando entras a un espacio cargado y en vez de salir con el ruido de todos encima, sales con la carga ajena ya filtrada y la información que necesitabas captar ya asentada en el cuerpo, mantra a mantra.
Este Japa Mala es para ti si:
- Percibes más de lo que puedes procesar y terminas el día con carga que no era tuya
- Necesitas protección psíquica que no bloquee tu sensibilidad sino que la ordene
- Buscas claridad mental que funcione como ancla, no como escape
- Tu meditación necesita asentar el ruido mental que confunde percibir mucho con tener que reaccionar a todo
Combina con el Japa Mala de Howlita para vaciar el ruido mental que sigue hablando después de que el silencio saturnino ya se asentó.
Elige el tuyo y llévalo contigo.
Gracias, gracias, gracias.
Conoce más sobre nuestros minerales en La Biblioteca.
Más que un collar
Es una herramienta de meditación: 108 cuentas para acompañar tu respiración y tu mantra, vuelta tras vuelta.
108 cuentas y una guru
Las 108 cuentas marcan el ritmo de tu meditación y la cuenta guru te recuerda dónde empieza y termina cada vuelta. Cada mineral te llama por una razón.
Hecho a mano, cuenta por cuenta
Cada japa mala se arma a mano con minerales auténticos, elegidos uno a uno. No es producción en serie: es una pieza pensada para durar y para tu práctica.
Para respirar y volver al centro
Pasa cada cuenta entre los dedos al inhalar y exhalar; el mala sostiene tu atención y la devuelve con suavidad cuando se va.
Una herramienta, no un adorno
Lo puedes llevar puesto, pero su lugar real está en tu meditación: presencia, ritmo y un ancla física para tu intención.
Más que un collar: sostienes una práctica.
Envío gratis a todo México, sin mínimo.
3 meses sin intereses desde $1,500.
Cómo meditar con tu Japa Mala
- Sostén tu Japa Mala y elige un mantra: una palabra sencilla que te centre.
- Repite el mantra pasando una cuenta entre los dedos por cada repetición.
- Las 108 cuentas son una vuelta completa, entre cinco y diez minutos.
- Al llegar a la guru, esa cuenta más grande, no la cruces: da la vuelta y, si quieres, sigue en sentido contrario.
Volver al momento presente es la forma más íntima de cristalizar.
La rueda de 108 vive en la casa: mantra o respiración, cuenta por cuenta.
Preguntas frecuentes
Nunca he meditado con un japa mala. ¿Cómo se usa, paso a paso?
Lo sostienes en una mano y empiezas en la primera cuenta junto a la guru, esa cuenta más grande que cierra el círculo y marca el inicio y el fin de cada vuelta. Con cada respiración lenta, o cada repetición de tu palabra, empujas una cuenta hacia ti con el pulgar y pasas a la siguiente. Así hasta completar las 108. Al volver a la guru cerraste un ciclo: no la cruzas, solo das la vuelta y, si quieres, sigues en sentido contrario. No tienes que contar en tu cabeza: las cuentas cuentan por ti y tú solo respiras.
Me da miedo hacerlo mal. ¿Hay una forma correcta o me puedo equivocar?
No te puedes equivocar de una forma que importe. Si pierdes la cuenta, respira y sigue desde donde estés, nadie lleva un marcador. Lo único que cuida la tradición es no pasar por encima de la cuenta guru, así que cuando llegues a ella, simplemente das la vuelta. La práctica no se trata de hacerlo perfecto, sino de regresar con cariño cada vez que tu mente se va, y eso ya es meditar.
Hay varios minerales y no sé cuál elegir. ¿Cómo decido?
La forma más honesta es la más simple: mira los minerales y observa cuál te jala la mirada antes de que la cabeza empiece a justificar. Como decimos aquí, si un mineral te llama, escucha a tu corazón. Si quieres una guía, cada mineral acompaña un terreno distinto: la calma de la Amatista para serenar la mente, el aterrizaje del Ojo de Tigre para los días dispersos, la apertura del Cuarzo Rosa para el corazón. No tienes que acertar con la cabeza, el que se queda contigo suele ser el correcto.
¿Necesito un mantra o saber sánscrito para usarlo?
No necesitas nada de eso para empezar. Un mantra puede ser una palabra sencilla que te centre, como "calma", "gracias" o "aquí estoy", repetida con cada cuenta. Y si las palabras te distraen, puedes soltar el mantra por completo y dejar que cada cuenta marque una respiración. Lo importante no es el idioma ni la perfección, sino el ritmo que te devuelve a ti.
¿Es talla única? ¿Me va a quedar bien en la muñeca?
Sí, el japa mala es de talla única, con la medida estándar de 108 cuentas para meditar con comodidad en la mano, así que no depende de tu talla de muñeca. Lo llevas como collar largo, o lo enrollas dos, tres o cuatro vueltas en la muñeca según tu gusto, y así te acompaña todo el día. Al ser una pieza larga y abierta, se adapta a casi cualquier muñeca sin apretar.
¿Qué tan resistente es y cómo lo cuido sin dañar las piedras?
Va anudado a mano entre cuenta y cuenta, y ese detalle no es solo bonito: cada nudo sostiene su cuenta en su lugar, así que si algún día cediera el hilo, no perderías todas las cuentas de golpe. Aguanta el uso diario y el roce de pasarlo entre los dedos. Para el día a día basta un paño suave y seco; para que dure años, quítatelo para bañarte o nadar, evita perfumes y cremas directos sobre las cuentas, no lo jales con fuerza y guárdalo enrollado cuando descanse.
¿Cómo limpio la energía de mi japa mala?
Puedes limpiarlo con humo de copal o de salvia, o dejarlo unas horas bajo la luz de la luna; lo esencial siempre es la intención con la que lo haces. Te recomendamos limpiarlo cuando lo recibes, para que empiece contigo, y de vez en cuando si sientes que cargó un día pesado. Más que el método, lo que importa es ese gesto consciente de devolverle su frescura.
¿Qué puedo esperar al empezar y cuánto tiempo al día necesito?
Una vuelta completa de 108 cuentas toma entre cinco y diez minutos, y eso ya es una práctica entera, no necesitas más para empezar. Lo más probable es que al principio sientas algo muy concreto y nada místico: tus hombros bajan, tu respiración se alarga, tu mente deja de correr por un rato. El japa mala no obra magia por sí solo, es una herramienta que sostiene tu práctica, y lo que florece viene de la constancia amable, no de una sola sesión. En los días imposibles basta con pasar unas cuantas cuentas mientras respiras, y esa vuelta, una y otra vez, es justamente la práctica.
¿Cómo es el envío, los meses sin intereses y la garantía?
El envío es gratis a todo México, sin mínimo de compra, y cada japa mala se anuda a mano antes de salir, así que dale ese pequeño margen. Como es una pieza para acompañarte por años, puedes diferir a 3 meses sin intereses desde $1,500 con tarjetas participantes: al pagar, elige la opción de MercadoPago en el checkout (con Shop Pay no aplica esa promoción). Y tienes 30 días desde la entrega para cambios o devoluciones.