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Pulsera elástica hecha con cuentas lisas de 8 mm.
Propiedades Metafísicas
🐊 Jaspe Kambaba: Paz, Arraigo, Estabilidad, Conexión, Serenidad / Chakras: Raíz (1.º), Corazón (4.º) / Elementos: Tierra, Agua
El Jaspe Kambaba, con sus hipnóticos círculos verde oscuro y negro que fluyen como remolinos de un bosque visto desde las alturas, es una piedra única que encierra en sus patrones orbiculares la memoria de los primeros organismos que oxigenaron nuestro planeta hace más de 3.000 millones de años.
Descubierta comercialmente en las tierras de Madagascar a finales del siglo XX, toma su nombre de la región de Kabamba donde se encuentra su principal yacimiento, aunque también se le conoce como jaspe cocodrilo por sus manchas que evocan la piel ancestral de estos reptiles supervivientes. Geológicamente envuelta en misterio, algunos expertos la consideran un estromatolito fosilizado con restos de cianobacterias prehistóricas, mientras otros estudios sugieren un origen volcánico, debate que solo añade fascinación a esta gema que parece contener los secretos del tiempo mismo.
Profundamente conectada con el Chakra Raíz, el Jaspe Kambaba actúa como ancla inquebrantable que disipa ansiedades y miedos flotantes, estableciendo una base sólida de seguridad primordial desde la cual enfrentar los desafíos con la paciencia de quien comprende los ciclos eternos de la vida. Su resonancia con el Chakra Corazón abre espacios de paz profunda donde las heridas emocionales encuentran el bálsamo del tiempo geológico, recordándonos que todo dolor es temporal cuando se mira desde la perspectiva de eones.
Como manifestación del elemento Tierra, proporciona estabilidad nutritiva y conexión con las fuerzas telúricas más antiguas, mientras su vínculo con el elemento Agua recuerda su posible origen en mares prehistóricos donde la vida aprendió a respirar.
Durante la meditación, contemplar sus patrones circulares induce un estado de calma oceánica donde los pensamientos se aquietan como sedimentos que se asientan, permitiendo acceder a esa sabiduría silenciosa que yace en las profundidades del ser.
Como escudo protector de vibración constante, absorbe el estrés y las energías densas del entorno moderno con la misma paciencia con que las antiguas algas transformaron la atmósfera terrestre, transmutando lentamente pero con certeza todo lo negativo en serenidad.
En prácticas de arraigo se coloca en los pies o base de la columna para reconectar con los ritmos naturales cuando el mundo acelerado nos desarraiga, funcionando como recordatorio pétreo de que pertenecemos a ciclos mayores que nuestras urgencias cotidianas.
El Jaspe Kambaba nos enseña que, como los estromatolitos que construyeron pacientemente las condiciones para la vida compleja, nuestro verdadero poder reside en la constancia tranquila y la capacidad de mantener la paz interior mientras transformamos sutilmente nuestro entorno, recordándonos que en cada uno de nosotros late la misma fuerza primordial que convirtió un planeta estéril en un jardín viviente.
- Usa una cinta métrica o, si no tienes una, un hilo, listón o tira de papel.
- Rodea la parte más angosta de tu muñeca, ajustando el material a ras de piel (sin apretar ni dejarlo suelto).
- Si usaste hilo, listón o papel, marca el punto donde se encuentra el extremo y mide esa longitud con una regla.
- Según tu preferencia de ajuste:
- Ajuste justo: Agrega 0.5 cm a la medida de tu muñeca.
- Ajuste normal: Agrega 1 cm a la medida de tu muñeca.
Ahora ya tienes la medida perfecta para elegir la talla de tu pulsera. Las tallas van de 13 a 20 cm, aumentando de 1 cm en 1 cm.
Nuestros productos están elaborados con la más alta calidad y acabado, sin embargo su duración y mantenimiento depende del uso y cuidado que les proporciones. A continuación te compartimos algunas recomendaciones de uso y cuidado:
- No utilizarlos mientras te bañas y evita el contacto con todo tipo de químicos. (Ejemplo: perfume, loción, blanqueadores, hairspray, maquillaje, jabón, etc.)
- No introducirlos a la alberca, mar, spa o vapor.
- Evita la humedad, calor o exposición al sol.
- Límpialos con un paño suave y cuando no los uses, guárdalos en un lugar fresco y seco.
- Las piedras que utilizamos son naturales, por lo que su color, tamaño y/o forma, pueden variar.