Turmalina Negra + Espinela Negra + Cuarzo Ahumado + Granate Rojo + Jaspe Rojo + Rodonita Rosa + Cuarzo Rosa + Granate Espesartina + Ojo de Tigre + Ámbar + Citrino + Prehnita + Fluorita + Jade Verde + Malaquita + Lapislázuli + Topacio Azul + Aguamarina + Tanzanita + Amatista + Labradorita + Piedra Luna + Jaspe Dálmata – Unidad encarnada
En la muñeca, esta pulsera dibuja un círculo que va de los negros profundos a los blancos suaves, atravesando todo el arcoíris de los chakras. El tramo oscuro —turmalina negra, espinela y cuarzo ahumado— baja la energía al cuerpo y a la raíz para que puedas habitar tu propio peso sin miedo, como quien se sienta en una noche profunda que también es hogar. Los rojos y naranjas (granate, jaspe rojo, rodonita, cuarzo rosa, granate espesartina) encienden la sangre, el deseo y un afecto más honesto hacia ti, suavizando memorias de esfuerzo y autoexigencia. Después, ojo de tigre, ámbar y citrino ordenan la voluntad para que lo que decides nazca de un centro firme y no de la reacción. Los verdes (prehnita, fluorita, jade, malaquita) abren un corazón que sabe cuidarse y cuidar, y los azules y violetas (lapislázuli, topacio azul, aguamarina, tanzanita, amatista) limpian la voz y la visión para expresar lo que eres con serenidad. La labradorita aporta magia cotidiana y las cuentas blancas de piedra luna recuerdan tu luz interna incluso en los tramos más confusos del camino. Justo donde la claridad blanca se vuelve a encontrar con los negros, una sola cuenta de jaspe dálmata une los extremos y recuerda que no tienes que elegir entre tu sombra y tu luz: ambas forman parte de tu cuerpo y de tu historia, sosteniéndose juntas en un mismo círculo.




























