Antes de empezar
Cuando empecé a hacer japa malas, un amigo se enteró y me preguntó si podía hacerle uno con la cuenta 45 distinta, para activar los Códigos Sagrados. Así me contó de ellos.
Llegaron en el momento indicado: en ese entonces leía sobre transurfing, donde se dice que la energía de lo que piensas no se queda en tu mente, sino que se expande al universo y luego el universo te la regresa. Los Códigos me hicieron mucho sentido, porque repetirlos es como sintonizarte en una energía: es esa energía la que envías al universo mientras repites el código, y luego es lo que el universo te regresa.
A partir de ahí no he dejado de activarlos, prácticamente todos los días, ya por años. Al principio parecía que estaba haciendo magia: todo lo que codificaba terminaba manifestándolo, hasta que se volvió el día a día.
Al terminar cada código se agradece tres veces, por el cuerpo, la mente y el espíritu.
Gracias, gracias, gracias.
Alberto
De dónde surgen los Códigos Sagrados
Los Códigos Sagrados llegaron por canalización, y se comparten gratis desde el principio.
Qué es canalizar
En muchas tradiciones espirituales, canalizar es recibir mensajes que quien canaliza siente venir de seres de luz o de planos más sutiles, y transmitirlos con su voz o su escritura. Quien canaliza se describe como un canal y no como el autor: presta su voz para que el mensaje pase. Suele ocurrir en meditación, en oración o en un estado de calma profunda. Cada quien lo vive a su manera y decide qué le resuena.
Quién es Agesta
Agesta es el nombre con el que se conoce a José Gabriel Uribe, el canalizador de los Códigos Sagrados. Según sus canalizaciones, los Códigos los entregan seres de luz y seres cósmicos para ayudar a la humanidad, y por eso se comparten gratis, para que lleguen a quien los busque.
Cómo son
Son números que se dicen juntos: van de una a nueve cifras y los más comunes tienen tres o cuatro. Algunos llevan letras, como los de ciertos animales, y unos pocos van separados por guiones. Un mismo número puede servir para varios propósitos: no es un error, así llegaron.
Cómo llegaron hasta aquí
Los Códigos pasaron de mano en mano, en listados, blogs y grupos que los copiaron y los compartieron. De ahí parten los números de este libro; la casa los ordenó por tema y escribió cada línea para que encuentres el tuyo.
Qué son y cómo funcionan
Un Código Sagrado es un número que guarda una intención. Se repite 45 veces, como una oración, para que tu atención se quede en esa intención.
Un número, una intención
Cada código tiene un propósito: abrir caminos, calmar la mente, acompañar un proceso, pedir protección. Al repetirlo, el número ocupa el lugar del ruido: la mente deja de dispersarse y la intención se vuelve clara.
Por qué 45 veces
La práctica pide 45 repeticiones. El 45 se considera un número manifestador y cristalizador: el que ayuda a que lo disperso tome forma. En la casa lo entendemos como un cristal, que empieza como caos y aprende a ordenarse.
A su ritmo
Algunos códigos se sienten pronto y otros despacio. La práctica invita a repetirlos con fe y sin prisa, y a volver a ellos cada día.
Tus propios códigos
Si un número se te repite, en un reloj, en una placa o en un sueño, la práctica lo toma como un código tuyo: puedes activarlo igual, 45 veces, y sumarlo a los tuyos en el contador.
Lo que no son
No pertenecen a una religión ni piden dejar la tuya: nombran ángeles, santos, maestros y seres de muchas culturas. Y no sustituyen la atención médica: acompañan.
Cómo se activa un Código Sagrado
Activar un Código Sagrado es sencillo: una intención clara, el número y 45 repeticiones, sin prisa. Aquí van los casos de cada día, con las palabras exactas.
Lo que la práctica pide
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Tu intención, clara. Antes de empezar, ten presente para qué lo activas.
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El número, 45 veces. Una repetición por cuenta, en voz alta o en silencio.
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Las gracias. Al terminar, agradece tres veces: gracias, gracias, gracias.
Para ti
Quieres abrirte a lo nuevo. Di o piensa:
"Activo el Código Sagrado 1111."
Luego repite el 1111, 45 veces. Puedes decirlo todo junto, mil ciento once, o cifra por cifra, uno, uno, uno, uno: las dos formas valen.
Para otra persona
Quieres acompañar la salud de alguien que amas. Nombra a quien lo dedicas:
"Activo el Código Sagrado 60 para (su nombre y apellido)."
Luego el 60, 45 veces. Cada activación es para una sola persona: si son varias, actívalo una vez por cada una.
Cuando hay más de un número
Un mismo número puede tener varios propósitos: el 615 sirve, entre otros, para la protección contra las envidias y para el éxito en una cita. Tu intención elige:
"Activo el Código Sagrado 615 para el éxito en mi cita."
Y un mismo propósito puede traer dos números, como el 1122 y el 5701 para que el dinero fluya hacia ti: elige el que más te resuene y repite solo ese.
Una secuencia
Algunos propósitos llevan varios números en orden, como esta secuencia para el amor:
571 · 427 · 919 · 677
Di "Activo la secuencia para el amor" y luego la vuelta completa, los cuatro números en orden, 45 veces. Decirla como una canción ayuda a no perder el orden.
Cuándo y cuántos
A cualquier hora y en cualquier lugar. Cada Código Sagrado toma uno o dos minutos y puedes activar los que quieras en el día. También puedes volver al mismo cada día, hasta sentir que tu intención llegó.
Sin rituales
No lleva ritual ni palabras especiales: basta un momento de calma. Cerrar los ojos ayuda.
Para llevar la cuenta
En este libro, al tocar un código se abre el contador de 45, que lleva la cuenta por ti. En tus manos, un Codificador: una pulsera de 45 cuentas, armada a mano. Conocer los Codificadores